Estancia en Praga

Es impresionante como cambian las cosas en nuestra imaginación, llegas al Erasmus con una idea y de repente te encuentras con algo super distinto a lo que imaginabas, y no tiene por que ser peor, simplemente distinto.

En mi cabeza imaginaba que la convivencia es sencilla, que el idioma era una gran barrera para mí, que salir de mi comodidad es fácil y que las clases iban a ser imposibles con mi nivel de inglés, pues bien, todo ha sido al contrario, la conviencia no es tan sencilla como parecía, el idioma no ha sido para nada un problema y las clases estan siendo geniales.

En la escuela curso cuatro asignaturas, todas ellas elegidas sin saber de que iban, excepto marketing. La primera asignatura es Multimedia, que es básicamente 3D, en la que estoy aprendiendo cosas que no habría aprendido en Córdoba por que elegí la opción de fotografía antes que 3D, y para nada me arrepiento.

La segunda asignatura es psicología del arte, en la que miramos el arte con otros ojos, otras perspectivas, somos capaces de analizar las obras, comparar, entenderlas y aprender de ellas.

La tercera es marketing y en esta el profesor nos pone delante la realidad del marketing actual, nos pone a prueba, y como el dice nos enseña a “engañar” al consumidor.

Por último la cuarta asignatura es Intermedia, en esta asignatura potenciamos nuestra creatividad sin barrreras, se nos proponen técnicas, materiales y conceptos sobre los que trabajar con toda libertad.

No todo el Erasmus es estar en la escuela y pensar en la escuela, el Erasmus es salir, es divertirse, es agobiarse , es nuevas amistades, es viajar, viajar muchísimo, es reir, echar de menos, es llorar, son emociones encontradas.

Los viajes son una gran ventaja aquí, son muy baratos los billetes de tren y puedes hacer escapadas, nosotras todos los domingos hacemos turismo y eso es al final lo que más engacha, el desenganchar y llenarte de cultura.

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La vida en Praga

Hoy es 24 de Abril del 2019.

Cuando era pequeña, pensé que en 2019, cuando tuviera 20 años, estaría independizada, tendría el carné de conducir para poder irme de mi ciudad natal y que estaría estudiando fuera. Pero jamás habría pensado que con 20 años no tendría coche, y que ni si quiera me hubiera intentado sacar el carné, tampoco pensaba que estaría aún en casa de mis padres, con lo fácil que me creía que era el mundo… Pero hay una cosa que sí que no me esperaba, estar en Praga.

La verdad, y para ser totalmente sincera, no sabía que existía esta ciudad. Y si me apuras, tampoco sabía que existía este país… Y me alegro mucho de ver cómo expando mi horizonte y a día de hoy veo lo verdaderamente inmenso que es el mundo, tanto es así que ya he visto Polonia y estoy haciendo las maletas porque mañana me voy a la capital de Austria.

Si me preguntas hace unos 4 años, te hubiera dicho que no me gusta viajar. Que sólo me iría a Asturias a vivir, pero que tampoco me haría ilusión ver mundo. A día de hoy, no puedo parar de conocer, de aprender, de conocer mi continente desde los pies a la cabeza, y es maravillosamente hermoso.

También pensé que jamás iba a echar de menos a mis padres, y lo mejor que me ha podido pasar es que a principios de Abril me hicieron una visita (¡y me trajeron jamón!). La estancia aquí, lejos de todo lo que conocía; desde personas hasta mi propio idioma, está siendo muy transformadora. Me hace darme cuenta de la cantidad de tiempo que tengo por delante y que deje de dar cosas por sentadas, que deje de intentar planificar mi vida, porque nunca sabes lo que va a pasar, y sobretodo que cojas cualquier mínima oportunidad y que hacer locuras es lo mejor de la vida.

Pero lo que fue una verdadera locura fue aterrizar en un paisaje totalmente blanco por la nieve. No estoy muy acostumbrada a este frío, tanto ambiental como… personal, por qué no decirlo, la gente no es tan familiar como en mi tierra… Cuando llegamos, nos echaron, no es broma, de la residencia, diciendo que habíamos llegado tarde para poder firmar los papeles y pagar, y que tendríamos que tirarnos a la calle ese día. Llamé a mi madre, desesperada: ¿cómo podían, simplemente, echarnos? Habíamos llegado tarde, pero tampoco era para tanto, además de que nos era totalmente imposible por los horarios de los aviones… Pero al final entendieron que veníamos de la otra punta de Europa y, gracias al cielo, nos dejaron entrar a nuestras habitaciones.

Cuando abrí la puerta… me asusté mucho. Resulta que mi compañera tiene montado una especie de microsistema en su habitación, ahora mismo escribo esto rodeada de sus plantas. Cada día somos más, le he dicho que van a tener que empezar a pagar el alquiler también…

Sobre mi compañera… he tenido una suerte INMENSA de la que aún creo que no soy consciente. Los primeros días no la vi, era fin de semana así que asumí que se había ido de viaje por ahí. Tenía bastante miedo, ya que mi compañera María del Valle sí que tuvo la suerte de conocer a su compañera pronto… O eso creía, porque, aunque ahora se lleven bien y convivan armoniosamente, me contaba los primeros días que no le hablaba, era bastante impertinente a veces…

Y la verdad era algo de esperar que mi compañera fuera también un poco así, ya que, sin ánimo de ofender a nadie por su país (ya que estoy MUY enamorada de Praga), la gente aquí tiene un ambiente muy ruidoso, frío y serio. Hay muchos comercios, grandes edificios y bancos, se respira un aire de negocios, y el gris del cielo nublado que casi siempre hay no ayuda, así como tampoco que cada 5 minutos (sin exagerar) pase la policía, la ambulancia o los bomberos, o todos al mismo tiempo (el tráfico es caótico…).

Pero quien me iba a decir que resulta que mi compañera, Bara (una abreviación de su nombre, Borbora) ha resultado ser no sólo una excelente compañera, si no una amiga. Siempre había sido muy simpática conmigo y no había ningún problema, de hecho mis problemas llegaron de mis vecinas. Comenzaron a organizar una especie de conspiración contra mí, diciendole a mi compañera toda clase de barbaries que yo hacía, en relación a la limpieza y el mantenimiento de nuestro espacio común. Ella no sabía a quién creer hasta que acabó pillando sus mentiras, aunque ya era un poco tarde, porque he de admitir que aquello me derrumbó un poco: venía de muy lejos, era la primera vez que vivía sola, me había esforzado tanto por ser la mejor compañera de cuarto posible y aún así me calumniaban injustamente cada día. Cuando Bara me vió llorar mientras le decía todas estas cosas… fue cuando empezamos a ser amigas. Fue hacia su cuarto y, la verdad, voy a ser realista, no sé qué hablaron porque hablaron en checo y yo encima me fui de allí porque me daba mucha vergüenza que una desconocida me viera así.

Lo que verdaderamente pasó es que Bara me defendió a uñas y dientes. Desde ese día, Bara llega cada día de trabajar y me cuenta su día, sus problemas, sus inquietudes, sus hobbys… He pasado muchas cosas bonitas aquí, pero quiero destacar el día que me abrazó por primera vez. Hacía mucho tiempo que no abrazaba a nadie, concretamente 1 mes y medio, y fue muy especial para mí.

Terminando la parte dramática de esta maravillosa historia, a pesar de eso, todo lo demás ha sido un camino de flores. Mis compañeros y yo hemos forjado muy buenas relaciones, no paramos de bromear diciendo cosas como “dos ucranianos, dos italianos y dos españolas entran en un bar…”, vamos de fiesta de vez en cuando, a veces organizamos comidas internacionales en casa de nuestro querido amigo Raffaelo, que es para mí como un hermano (así nos llamamos, de hecho). Nos vamos de viaje juntos, nos reímos, sufrimos con las entregas juntos… La verdad es que me hacen sentir como en casa, con sus más y sus menos.

En la parte de estudios, no podría estar más contenta con mi escuela, la ADI. A pesar de que la estructura del edificio a veces es una pesadilla (5 pisos sin ascensor…), las asignaturas que damos aquí son casi sacadas de un sueño que siempre tuve.

La primera es Intermedia, mi favorita. Nos dan varios temas, varios formatos, varias técnicas y varios materiales y nos dicen que escojamos uno de cada y que experimentemos. Hacía tiempo que no me sentía tan libre a la hora de trabajar. Mi primer trabajo fue un éxito, y estoy muy animada respecto al siguiente proyecto que estoy llevando a cabo ahora.

La segunda es Multimedia. En otras palabras, 3D. Fíjate, estaba un poco triste porque este año era el que daba 3D y al final, con el Erasmus, lo tuve que convalidar… Pero resulta que sí que lo voy a dar. Mi profesor es alucinante, a veces dedica tiempo de clases para enseñarnos sus propios trabajos, y aunque a veces corre demasiado explicando, es una persona maravillosa con mucho que enseñar.

La tercera asignatura que doy es Psicología del arte. Desde pequeña siempre me había interesado la psicología, y ya si hablamos de algo en relación con el arte… El profesor es muy divertido y siempre que sale alguna palabra clave nos hace decir a cada uno como se dice en nuestro idioma, y la verdad la mezcla es curiosa.

La cuarta asignatura y última que damos es Marketing. El profesor es muy apasionado sobre la asignatura, y muy buen orador. Nos hace que intentamos venderle tanto a él como a nuestros compañeros diversos productos y nos enseña las técnicas que se utilizan hoy en día a la hora de vender un producto o servicio.

Cuando terminamos nuestras clases, mi compañera y yo siempre venimos a mi cuarto a cocinar y comemos viendo una serie juntas, después de eso hacemos tareas y trabajos (ya sean de España o del curso aquí en Praga) para luego ir al gimnasio a despejarnos con nuestro amigo Michael, un chaval que nos propone retos en el gimnasio y a veces nos deja totalmente derrotadas…

Los fines de semana nos vamos a hacer turismo o viajamos. Últimamente es incluso mejor, porque por fin llego el ansiado buen tiempo, así que hoy vamos a dedicar el tiempo de hacer trabajos en tomarnos un café al sol mientras detallamos los últimos trabajos de Marketing.

Bueno, creo que esto me quedó un poco largo, pero… ¡ansiaba escribir en español! Aún me queda un tiempo para viajar, terminar mi curso en Praga y disfrutar de esta maravillosa oportunidad que me ha ofrecido mi colegio (al cuál echo muchísimo de menos, también), así que si me disculpáis, aprovechando que acaba de llegar Bara, ¡voy a terminar esta entrada y a hablar con ella un rato antes de comenzar a trabajar!


Erasmus en Nápoles: el antes

Hola, me Llamo Juan Luis y curso tercero de diseño gráfico en Córdoba, y este año he decidido solicitar la beca Erasmus.

En principio, no pensaba que fuera a pedir la beca, nunca lo había considerado una opción y el año anterior ya había vivido en el extranjero, pero una serie de motivos personales me llevaron a querer salir de Córdoba una vez más a conocer mundo, así que me dispuse a meterme en el proceso de selección: éramos cinco solicitantes y sólo podían recibir la ayuda tres de nosotros. Fue un proceso que se me hizo eterno, ya que si bien había una alumna que sabía que iba por sus altas notas y un certificado B2 de inglés que subía su media, yo tenía unas notas muy parecidas a las de los otros tres, y por pensar que no me haría falta hasta acabar la carrera, aún no tenía un certificado que probara mi nivel de inglés.

Pasaron los tests, entrevistas y portfolios y poco a poco se fue viendo quién iba a ir y quién no, hasta que finalmente, para suerte mía (y mala suerte de los otros dos alumnos, a los cuales les recomiendo que soliciten la beca para sus prácticas), quedé tercero en la lista y pude empezar con los trámites de selección del destino.

Los destinos no eran muchos, así que fue un poco más fácil elegir: Rumanía y Portugal nunca me habían llamado especialmente la atención, y en Praga había estado de visita el año anterior; yo quería ver lugares nuevos y, si podía, aprender un idioma que considerara útil en el futuro. Estos requisitos los reunía Italia, así que ahora tenía que decidirme entre dos destinos: Catania, en la Isla de Sicilia, y Nápoles, situada en el empeine de la bota. Tras mucho pensar, mucho preguntar, y considerar precios de una ciudad y de otra, una conversación con un familiar que reside en Florencia me hizo ver que a mi, amante de ciudades grandes, vivas y con historia, me iba a gustar mucho más una ciudad como Nápoles. Así que, por fín, me decidí por tal ciudad, sin saber lo que me esperaba allí.

De Erasmus a Praga

¡Hola a todos!, mi nombre el Valle Iranzo y estoy cursando el tercer año de diseño gráfico y este año he decidido irme de Erasmus a Praga, os voy a contar ahora un poco como ha sido prepararme para esta experiencia.

Lo primero que pensé fue en irme a Portugal pero al no cogerme en la escuela de Matosinhos escogí la segunda opción de Praga junto a mi compañera Andrea Manjón. Una vez habíamos escogido la escuela donde estudiar nos pusimos a buscar un lugar para vivir, una residencia, un piso o algo por el estilo, finalmete cogimos la residencia más barata que encontramos y más cercana al centro y la escuela (unos 130 euros al mes) y después de esto solo había que comprar lo billetes y esperar a que llegase la fecha (o eso creíamos).

Nosotras muy ingenuas pensábamos que estaba todo hecho, la realidad era que teníamos que rellenar mil papeles para la residencia, para las dos escuelas y elegir las convalidaciones de las asignaturas (la peor parte con diferencia). Realmente era imposible convalidar de forma que no me quedase ninguna para recuperar en septiembre y eso era algo que me echaba mucho para atrás pero también pensé que esta experiencia iba a merecer un esfuerzo en verano, también es verdad que hablé con los profesores de las asignaturas que dejaba de cursar para encontrar una forma de facilitar las cosas y algunos de ellos me lo facilitaron todo mucho.

El tiempo que pasó desde que estaba todo listo hasta que nos fuimos fue horrible, fue un continuo “me voy, no me voy” y más teniendo en cuenta lo cagada que yo soy, pero finalmente fue un “me voy”, y me fui, en la próxima publicación os contaré como ha sido estar en la residencia, llegar a un lugar desconocido, acostumbrarse a otra ciudad, otro idioma y otras formas de aprender.

De Erasmus a Praga

Dentro de una semana me voy de Erasmus. Dentro de una semana me voy hacia otro país completamente distinto en donde no hablan mi idioma, en donde no tengo las comodidades que tengo en el mío. Donde no tienen si quiera el euro como moneda.

Dentro de una semana empieza mi aventura Erasmus, junto a mi compañera y amiga María del Valle. Se hace mucho más llevadero cuando vas de Erasmus con otra persona, al menos a nosotras la experiencia del papeleo se nos ha hecho más llevadera y sencilla, ya que siempre nos hemos tenido la una a la otra para ayudarnos y guiarnos en todo este proceso. Es algo que, si me estás leyendo porque piensas ir de Erasmus, recomiendo hacer. Lo primero que os pasará cuando confirméis que os vais de Erasmus es que os agobiaréis mucho, hay que organizar muchas cosas, hay muchas cosas de las que informarse, y por si fuera poco la gran mayoría de gente de tu entorno, en su afán por ayudar, intentaran organizarse por ti -lo cuál no es de gran ayuda, es bastante agobiante-, os harán preguntas todos los días vuestros amigos, profesores, familiares… Incluso mi banquera me ha hecho miles de preguntas al pedir un cambio de moneda. Pero no os preocupéis, es normal y todos hemos pasado por ello, se que puede ser muy agobiante, de hecho, cuento una sola noche en la que haya podido dormir bien sin pensar en todo lo que tenía que hacer para mañana en relación con el Erasmus. Para mí, lo peor ha sido tener que convalidar asignaturas y dejar de faltar a ciertas clases en España, me sentía como si algún día me dijeran que se cancelaba mi Erasmus por razones fuera de mi alcance y tuviera que retomar asignaturas a las que llevo sin ir semanas…

Pero tampoco quiero que mi entrada en este blog sea la más deprimente escrita jamás, así que os hablaré de mis expectativas: voy a ver toda Europa con una muy buena amiga, por lo visto, allí la moneda es muy barata y estando situado en el centro de Europa los trenes hacia otros países tienen precios disparatados, e igual que aquí, no vamos a tener todas las clases, así que vamos a tener mucho tiempo libre para sacar adelante las asignaturas de España y las que tenemos aquí… Y hacer algún que otro viajecillo los fines de semana. Tengo muchas ganas de ver Europa, pero sobre todo tengo ganas de sentirme libre y de madurar. Con esto me refiero a que tengo ganas de tener que vérmelas yo sola para salir al día a día, sé que será difícil, pero también sé que soy una persona que sabe acostumbrarse bien a los cambios, y sé que una vez tenga todo bajo mi control, me sentiré libre y todo este agobio desaparecerá en menos que canta un gallo. También tengo ganas de conocer a gente nueva y hacer amigos que espero que hablen inglés… Me he estado preparando desde hace unos años para esta experiencia y estudié un B2 de inglés para poder tener más posibilidades para entrar.

Ahora mismo sigo un poco nerviosa y agobiada, sólo me falta hacer la maleta, y creo que es lo más difícil… Sobre todo teniendo en cuenta que no puedo llevarme ni a mi perro, ni a mi familia, ni a mis amigos, ni a mi novia.

Ah, y como último consejo, si vais a Praga, llevaros mucha ropa calentita, ¡por lo visto allí nieva!

En resumen

En resumen creo que el erasmus es una experiencia que te hace cambiar y madurar como persona. Yo estaría dispuesto a repetir la experiencia.

En cuanto a la escuela, personalmente me esperaba algo más. Creo que es más acerca de arte que de diseño en mi opinión, esto no quiere decir que no haya aprendido cosas interesantes como grabado o diseño 3D. Esto último lo tuve que aprender un poco por mi cuenta, ya que no sabia nada de 3D y el resto de la clase ya estaban avanzados en la materia. No esperes mucha simpatía de los estudiantes no erasmus, te darás cuenta de la diferencia cultural y de carácter fuera de España. En cuanto a los exámenes no son muy exigentes, no te agobies. Luego te darás cuenta que los exámenes orales o presentaciones no son para tanto.

En cuanto a la ciudad, yo el primer día me di un paseo por toda la ciudad sin saber por donde andaba. Si lo vas a hacer asegúrate de llevar el móvil cargado y si tu móvil no tiene mucha autonomía como en mi caso, también el cargador. Luego con el tiempo sabrás como volver a “casa” sin ayuda del móvil, no es tan complicado el transporte público. Hablando del transporte, sácate el ticket prepago lo antes posible. Si no tienes ISIC card tendrás que pedir un papel en una estación de metro y que te lo rellenen en la escuela para certificar que eres estudiante. Eso una vez allí pregunta a la recepción de erasmus de la escuela y te dirán lo que tienes que hacer.

Yo personalmente hice un Free Tour de la ciudad vieja para enterarme y conocer mejor la ciudad y luego pagué dos tours por la ciudad nueva y el castillo. En total son unos 20€ y aprendes cosas que gente que lleva allí más tiempo viviendo no saben. Además le puedes hacer tu mismo el tour a la gente que te visite y se ahorren ese dinerito. Decidle a la gente que os visite que no vengan muy pronto, que os dejen tiempo a encontrar los sitios donde llevarlos. Lo ideal seria en Abril y ya de paso que os traigan suministros, ropa de verano, y se lleven alguna de la ropa de invierno. En Praga hace mucho frio pero luego hace también buen tiempo.

En resumen sal, conoce gente, viaja, descubre sitios nuevos, pierde el miedo y sal de tu zona de tu zona de confort.

 

 

 

 

La experiencia.

Hola a todos! Soy María y aquí va mi tercer post.

Pues bien, como dije en un post anterior en la experiencia Erasmus no es todo maravilloso, pero los ”malos momentos” solo son al principio, porque os aseguro que será una de las mejores experiencias en vuestra vida.

Para mí ha sido un periodo de cambio radical y por supuesto a mejor, he salido de mi zona de confort y ya no me da miedo tener que volver a salir, he conocido a gente maravillosa, he visitado sitios en los que jamas pensé que estaría, he sido muy muy feliz y todo esto formándome en lo que mas me gusta.

Pero sobre todo este ha sido un periodo de crecimiento, de madurar, de aprender a valerme por mi misma, a ser independiente de verdad, he descubierto cosas sobre mi misma y he empezado a conocerme. Puede parecer exagerado, pero me estoy quedando corta.

Mi último consejo es que aprovechéis cada momento al máximo, absorbáis todos los conocimientos posibles e id siempre con los ojos bien abiertos para no perderos nada.

Besos para todos!