Paris College of Art

Cuando escribí estas líneas, estaba sentada en el hall de la escuela Paris College of Art (PCA), un espacio abierto con vistas a un bonito patio interior, que se encontraba en la entrada del centro. 

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Al llegar a la escuela, me sorprendió descubrir que nuestra exposición “Drawing Space” fuera en este lugar de paso, ya que me esperaba algo más parecido a la galería de nuestra escuela. Sin embargo, conforme han ido pasando los días que estado aquí, me he dado cuenta de que, a pesar de ser un espacio modesto y no un espacio expositivo al uso, es un perfecto lugar de encuentro entre profesores, alumnos y visitantes, lo que hace que todo el mundo sea partícipe de la exposición, ya que está totalmente integrada en la vida del centro. 

IMG_0328Ha sido muy interesante poder asistir a la inauguración de la exposición, para documentar esta actividad de colaboración que hemos llevado a cabo, y también conocer a la profesora que nos invitó a participar, estableciendo así un contacto con esta escuela francesa. 

IMG_0483Paris College of Art es una escuela privada, situada en el centro de París, en una zona céntrica cercana a Montmartre y Ópera (distrito IX). Es un centro pequeño, con unos 200 alumnos matriculados, pero con una gran diversidad de nacionalidades entre los estudiantes; en estos días he conocido a alumnos de Singapur, Estados Unidos, Noruega, Bélgica, Portugal y Colombia. Otro factor interesante a nivel internacional es que esta escuela se rige por el sistema educativo americano, y las clases son en inglés, lo que es muy atractivo para estudiantes de todo el mundo, no sólo por el idioma sino también en cuanto a validez y convalidación de las titulaciones. 

La escuela ofrece distintas especialidades en arte y diseño. Sus estudios principales son de cuatro años, según el plan Bolonia. El primer curso, llamado “Foundation”, consiste en un curso preparatorio, en el que los alumnos trabajan distintas disciplinas, para después elegir una especialidad: diseño gráfico, diseño de interiores, fotografía, ilustración, diseño de moda y bellas artes. Además de estos grados, se ofrecen estudios de máster, los MA (de un curso académico) y los MAF (de dos cursos académicos), en especialidades como Dibujo, Diseño de accesorios, Artes y nuevas tecnologías o Dirección de fotografía en Moda. También ofrecen la posibilidad de cursar asignaturas de distintas especialidades y configurar una especie de título “a la carta”, lo que llaman “certificated programme”.

Rumbo a Catania

¡Buenas a todos! Mi nombre es Marla, este año es mi tercer curso de las Enseñanzas Artísticas Superiores de Diseño Gráfico en la Escuela de Arte Mateo Inurria, pero este año con la excepción de pasar el primer cuatrimestre en Catania, una ciudad de Sicilia muy encantadora.  El 19 de septiembre tras un verano ilusionada mirando pisos en esta nueva ciudad y con muchas ganas de irme de Erasmus cogí el vuelo desde Sevilla a Catania junto a otras dos compañeras de Erasmus que conocí a través de grupos de WhatsApp que me acompañarían en esta experiencia, nos conocimos en persona en el aeropuerto a pesar de ser todas de distintas partes de Andalucía, nos montamos muy nerviosas en este avión que llevábamos tanto tiempo queriendo coger, ya que tanto yo como ellas tuvimos que posponer el Erasmus un año por el COVID19. 

Por otra parte, yo iba a venir desde un principio con un amigo, lo que me quitaba unos pocos de nervios por no tener que enfrentarme sola a un nuevo país, pero él al final no pudo venir lo que me hizo debatirme si seguir adelante y aunque me daba miedo es la mejor decisión que he tomado nunca. Como consejo nunca os echéis atrás por ir solos o por no dominar el idioma del sitio al que vas porque desde mi experiencia sin saber nada de italiano me metí en esta experiencia que me está aportando día a día muchísimo, no se puede describir con palabras la sensación de estar a más de 3000 km de mi casa y sentirme en familia con total desconocidos.  

En el avión conocí a más Erasmus de distintas partes de España y los nervios se iban calmando hasta llegar a Catania a las 11 de la noche, nos hicieron una PCR y después cogimos un bus al centro de la ciudad la cual nos sorprendió a todos muchísimo todo lleno de lucecitas, decoración, grafitis, y sobre todo muchísimo ambiente para ser un domingo a la noche. Sin pararnos, aunque solo queríamos recorrernos toda la ciudad, fui a ver el piso junto con mis nuevas compañeras en el que nos esperaba la casera y nos quedemos sorprendidas por lo diferentes que son los pisos aquí, los techos altísimos y lo normal es que no haya salón, aunque nosotras por suerte si tenemos. 

La primera semana aquí fue todo lo contrario a lo que me podía imaginar, yo por suerte vine unas semanas antes de empezar las clases para conocer la ciudad y a los demás Erasmus antes de tener proyectos que hacer, solo habían pasado dos días y se nos ocurrió a mis compañeras de piso y a mi ir a Roma porque había vuelos muy baratos (10€ ida y vuelta) y allá que fuimos, este fue el primer viaje de muchos más que he hecho en este mes, y es que parece que llevo aquí ya toda mi vida, es una experiencia muy intensa que, desde mi punto de vista, todos deben vivir alguna vez en su vida. 

En cuanto a la Accademia di Belli arti di Catania, cuando llegue tenía muchas ganas de visitarla y ver donde iba a estar estos meses así que busque la ubicación en el maps y me puse rumbo a ella, pero para mi sorpresa no había nadie y una señora de un local de al lado ya me dijo que había distintas sedes y que según lo que estudie y las asignaturas se dan en una sede u en otra, más tarde Licia, la coordinadora de aquí ya me dijo donde se impartían mis asignaturas que era en Via Raimondo Franchetti, y lo que me pareció muy curioso que aquí no tienen un horario por días sino por asignaturas, por ejemplo la asignatura de editorial dura 5 semanas y se empieza en noviembre, diseño grafico3 empezó en octubre y dura hasta enero y así cada asignatura.  

Para mí lo que más difícil se me está haciendo es las clases en italiano ya que tomar apuntes en otro idioma puede resultar complicado pero en apenas un mes he aprendido muchísimo el idioma y cada vez me siento más a gusto en esta ciudad, como un último consejo sería que no tengáis miedo a equivocaros hablando, yendo a clase o cogiendo un vuelo porque seguro que el segundo día de clase ya os cuesta menos, y al segundo vuelo los nervios se van yendo y lo mejor del Eramus es la confianza en ti mismo que te genera aun no sabiendo nada no tener miedo de hacer cualquier cosa. 

Un poco más de Catania

Catania, como ya os cuento en los anteriores blogs, es un poco ilegal; por tanto os voy a contar algunas recomendaciones que a mi me han servido, o he ido aprendiendo.

Para empezar, me iría con el piso buscado de antemano; y bien aclarado con el casero, si puede ser con contrato mejor (pero lo suelen hacer pocas veces, ya que te hace falta el Codice Fiscale) De todas maneras, si vas sin contrato, aclaralo todo bien antes, mira que no sea un Airbnb, ya que se aprovechan de precios y además pueden meterte a desconocidos; y los lugares mejores ubicados para Catania, son cerca del Puerto, por Villa Bellini y por el Castello Ursino. Los precios suelen estar rondando los 250 al mes. En cuanto a residencias escolares no conocí ninguna.

Una vez llegado al aeropuerto de Catania; te recomiendo coger el ALIBUS, que son 4 euros; ya que los taxis suelen aprovecharse.

Los mejores sitios para comprar son el Penny, el Deco y el mercado de la ciudad; ya que son los más céntricos y bastante bien de precios.

Y para viajar por Sicilia, puedes moverte por tren, pero por mi experiencia; nos salía bastante mejor el alquiler de coches y así mas comodidad y flexibilidad. Hablando de Sicilia, los mejores sitios para visitar son Agrigento, Scala di Turchi, Siracusa, Taormina, Noto, Palermo, el Etna, Marsala, Trapani, Cefalú, y muchos rinconcitos más, aunque yo me acabe enamorando de Acicastello (Catania)

Muchos otros viajes que suelen salir bien desde Catania, y que hicimos nuestro grupo Erasmus o que por lo menos lo pensamos fueron los siguientes: De italia puedes ver todo el norte de Italia, como Dolomiti, o los más conocidos como Milán, Florencia, Roma, Pisa, Bolonia, Venecia (si pasas por esta, debes visitar algunas de sus islas como Murano o Burano); o Nápoles, Bari y la costa Amalfitana, Cinque Terre; o si quieres viajar a diferentes sitios, como Atenas, Turquia, Malta o Croacia; todo bastante cerca.

Con los Erasmus hemos creado en tan pocos meses una familia, del no poder vernos en 2 días y sentir esa falta; ya que estamos todos los días juntos; aprovechamos la semana para estudiar y los findes para conocer sitios de la ciudad, o de la isla; y a veces hasta de la península; pero aún así todos los días teníamos algo nuevo que hacer, como salir a tomar un helado, una granita; cenas de mesas de casi 50 personas, estar por Ostello y Castello con nuestra música, bajar a la playa o simplemente ir a ver el atardecer al puerto.

Aquí os muestro algunas de las fotos de mi experiencia INOLVIDABLE Y ÚNICA

Sin duda, lo recomiendo muchísimo, es una experiencia que literalmente te cambia la vida, y la manera de verla y te hace madurar y crecer muchísimo como persona. Si tuviera que ponerle una pega al Erasmus, sería «el decir Adiós», el no querer despedirte ni de sus gentes, ni de esa ciudad, y mucho menos de esa increíble experiencia.

Es la experiencia y etapa más bonita que he pasado en mi vida, de no parar de llorar de emociones y felicidad, de descubrir mundo pero sobre todo de descubrirte a ti mismo.

Gracias a la Escuela de Arte Mateo Inurria, a la Accademia di Belli Arti, a Catania, y a los que han compartido esta experiencia, los Erasmus y cataneses que se convirtieron en FAMILIA.

ORA SONO MARCA LIOTRU 🐘

Ahora a casi un mes de regresar a España, creo que puedo decir que ya soy «Marca Liotru» (como diría un buen catanés; marca del elefante que representa a Catania). Me siento integrada en esta ciudad, que como al principio me pareció horrible, sin ley y bastante poco cuidada; hoy digo que estoy enamorada de ella, de su gente, su estilo de vida, sus comidas y hasta su vida sin ley; porque aunque esté en Italia un país europeo, y no se podría considerar como tal, me parece increíble.

Desde la última entrada que hice; he conocido a la gente al 99%, tienen un estilo de vida bastante libre, donde su prioridad no es tener un buen sueldo, un buen trabajo, o una buena familia; aquí para los cataneses lo importante es disfrutar de ellos mimos y su gente y nada mas.

Tuve la mala experiencia de sufrir un robo, pero exceptuando ese tipo de gente; el resto de cataneses son maravillosos, que te ofrecen incluso lo que no tienen y mas. Es verdad que la intensidad seria su mejor palabra para describirles, pero esto crea un vínculo, amistad y gran aprecio entre sus gentes

En cuanto al tema COVID-19 me resultó bastante extraño, ya que es un país que ha estado bastante mal, y que tienen bastantes medidas de seguridad, pero sin embargo ni la propias fuerzas de seguridad (polizia, carabinieri, guarda di finanza, militares, etc…) hacen caso. Yo por suerte, he podido tener la experiencia como si el Covid no existiera, podíamos viajar y conocer lugares sin problema, y bueno a pesar de haber tenido algun tiempo, tiendas, y lugares de ocio cerrados, ha sido una experiencia nueva, increíble y que también ha dado lugar a hacer planes más familiares y conocernos más entre nosotros los erasmus.

En cuanto a comidas podemos encontrar las Tavolas caldas, unos dulces salados, que nos pueden recordar a las napolitanas de jamon york y queso; o los arancini; la carne de cavallo, involtinis o los cannolis; pero realmente aquí manda el Pistaccio; lo puedes encontrar en todas las comidas, desde pasta, helados, dulces, o salados y hasta en bebidas. Me contaron que en Catania existe una gran cultivación de Pistacho y que es la segunda mejor del mundo; de ahí a esa afición por él.

Aquí algunas fotos de involitinis, carne de cavallo, dulces sicilianos, verduras típicas, las famosas pastas al ragu y al pistaccio.

Aquí os muestro unas pocas fotos de mis lugares favoritos de Catania: El puerto, el Duomo, el Castello Ursino, y algunos de los mejores bares y calles llenas de luces, y decoraciones.

En el siguiente blog, os hablo de las recomendaciones para un Erasmus y los viajes. Ci vediamo!

APRAGA Y VÁMONOS

¡Hola a todxs! Mi nombre es Martín, actualmente estoy cursando el tercer año de las Enseñanzas Artísticas Superiores de Diseño Gráfico en la Escuela de Arte Mateo Inurria. Durante el segundo cuatrimestre de este curso estaré en Praga, en el ART & DESIGN INSTITUT, realizando el Programa Erasmus+. En esta primera entrada del blog me gustaría explicar mi camino hasta aquí, todo el proceso de la solicitud de la beca, alojamiento, vuelo…

Siento que soy una persona bastante soñadora, que siempre tiene que tener una meta por delante, un objetivo que cumplir. Años atrás ya tuve la oportunidad de realizar estudios en el extranjero, tres intercambios escolares para ser exacto. Desde entonces supe que este país no está hecho para mí y que toda oportunidad que tuviera por delante de salir de España lucharía por que se hiciera realidad. Es por eso que desde que entré en Diseño Gráfico en el Mateo Inurria tuve claro que me quería ir de Erasmus, quería seguir aprendiendo, aprender idiomas, viajar, conocer gente… Hice lo que pude por tener una nota media alta desde el primer curso, también me apunté a una academia de inglés en verano para obtener el certificado B2 de inglés y así lograr la plaza.

Y aquí estoy, lo logré, ¡estoy de Erasmus! Cuando vi que me dieron la plaza me costó asimilarlo, de sólo pensar todo lo que se me venía por delante me moría de nervios. Para mí personalmente el proceso de inscripción y convalidación de asignaturas no fue para nada difícil. ¡Si tienes las ideas claras desde un principio todo saldrá bien! Asistir a las charlas informativas que imparte la escuela también ayuda mucho. Como consejo para futuros estudiantes Erasmus: no os agobiéis, el camino hasta el Erasmus se hace largo pero merece la pena. También recomiendo que si queréis casi aseguraros la plaza os esforcéis por tener una buena nota media, y si aparte podéis sacaros el título del idioma mejor que mejor.

El 31 de enero empezó mi aventura. Iba bastante asustado por el tema COVID19, ya que la situación en ese momento en República Checa era desesperante, mucho peor que en nuestro país. Siento mucho decirlo pero a la población checa el virus les importa más bien poco. En mi vuelo que cogí desde Málaga yo era creo que de los únicos españoles, los demás tripulantes eran todos checos que venían de pasar unas vacaciones en la Costa del Sol. Me pareció todo un “cachondeo”, el vuelo iba lleno, todos los asientos ocupados, sin distancia de seguridad, la mayor parte del viaje la gente iba con la mascarilla bajada o por debajo de la nariz, no se les veía muy preocupados, de hecho estaban bebiendo Champagne y cantando. Recomiendo buscar el vuelo con bastante antelación, a mí personalmente me salió tirado de precio, aparte de porque lo busqué meses antes, porque debido a la pandemia los precios están más bajos.

A -10ºC y a las una de la madrugada llegué al aeropuerto de Praga y de ahí me fui directo a la residencia donde iba a pasar los siguientes cuatro meses. No sabía ni una palabra de checo y lxs recepcionistas ni una palabra de inglés, podéis imaginaros la odisea. Intenté comunicarme con ellos con el Traductor de Google pero se negaron, estaban como ofendidos porque yo estuviera en su país y no supiera hablar su idioma. En fin, un hombre de avanzada edad que sorprendentemente hablaba un poco de inglés pudo ayudarme y finalmente me dieron las llaves de la habitación. Me pidieron una PCR negativa, yo de España traía un test de antígenos y eso no les bastaba, así que tuve al día siguiente que ir a un hospital y pagarme de mi bolsillo una prueba. La residencia en la que estoy viviendo se llama “Kolej Hvězda”. Está bien de precio, comparado con lo caros que son aquí los pisos, lo único malo es que está a treinta minutos en metro del centro de la ciudad y de la escuela. Es bastante grande y está rodeada de muchas zonas verdes en las que se puede disfrutar mucho de la naturaleza. La recomiendo si no quieres pagar mucho y te da igual usar transporte público para moverte por la ciudad. Por cierto, recomiendo mucho buscar la residencia con bastante antelación. Los estudiantes de universidad sí tienen una plaza fija en las residencias checas pero los estudiantes como nosotros de escuelas de arte tenemos que buscar por nuestra cuenta.

Para terminar esta primera entrada en el blog solo puedo decir ¡Iros de Erasmus! No tengáis miedo, todo el mundo que esté interesado en solicitar la beca que deje de darle vueltas y que se anime, merecerá la pena. Aquí abajo os voy a dejar unas cuantas fotos de mis primeros días en la ciudad, casi todos con temperaturas bajo cero y nieve.

¡Nos vemos en el próximo blog!

Catania, una vida diferente.

El día 15 de Febrero, llegué a Catania, todo fue un poco locura para mí; el viajar por primera vez sola, el tener que coger dos aviones diferentes haciendo escala en Roma y añadiéndole el tema del Covid, pero todo salió perfecto. En cuanto llegué conocí mis compañeros de piso, uno de ellos italiano, el cual me está ayudando bastante con el idioma; y otra chica española que estudiaba en la misma Accademia di Belle Arti di Catania.

Al día siguiente fui a conocer a los demás Erasmus españoles, que casi todos llevaban todo el curso en Catania; y me pareció bastante curioso que a una ciudad como Catania viniesen tantos estudiantes de Derecho (que son la mayoría).

Los siguientes días conocí la ciudad; la cual me pareció un poco ciudad sin ley, donde la mayoría iban sin mascarilla, o el tráfico sin seguir las normas, apenas hay semáforos ni pasos de peatones, y ninguna señal de velocidad; además de la gran mayoría de negocios ilegales; pero sin embargo mucha policía, y militares por las calles centrales como Via Etnea, Via Bellini o la Piazza Duomo.

Una de las cosas que más me sorprendió en la primera semana, fue la lluvia de cenizas por el Etna. Había ido al IKEA con mis compañeros para comprar unas cosas necesarias para el piso y a la vuelta sonaba como si fuese lluvia normal, pero el coche no se mojaba, y ya Juliano, mi compañero de piso nos comentó lo que era, pero nos quedamos asombradas. En cuanto nos bajamos del coche vimos como estaba todo lleno de mini piedras del volcán (lapilli). Además dijeron que hacía varios años que no pasaba, pero en el poco tiempo que llevo aquí ya han pasado varias veces.

Otra cosa que también me impresionó y me gustó bastante es el mercado; hay varias calles donde ponen puestos y puedes encontrar de todo, desde ropa, comida, hasta productos de limpieza, o de casa o productos electrónicos; a muy buen precio y la comida para mi gusto, la carne y el pescado muy buena calidad ya que es fresca.

En cuanto a la Accademia di Belle Arti, está dividida en diferentes partes de la ciudad, pero todas las clases se imparten en Via del Bosco; desde el centro de la ciudad está lejos y hay que coger un bus; aunque este año están impartiendo todas las clases de forma online. El día que fui a visitarla me gustó bastante y me recordó a nuestra escuela Mateo Inurria, por los jardines tan bonitos que tenía. No me dejaron entrar por el tema del Covid, pero lo poco que pude ver era un edificio principal con la secretaría; y el patio rodeado de una gran variedad de plantas, varios edificios pequeños donde cada uno está para las diferentes clases. Y tenía grandes vistas de Catania ya que estaba en lo alto de la ciudad.

Aquí os dejo algunas fotos de la ciudad, la academia y de cómo es la vida aquí.

Fin Erasmus Porto

Buenos días a todes, como ya os podéis imaginar, todo lo bueno acaba. Pero no acaba de cualquier manera, puesto que para mi se han abierto un montón de frentes. Lo que significa que gracias al Erasmus tengo otros caminos por los que continuar la aventura.

Es una pena pensar todo lo que pude hacer y no hice, así que me quedaré con lo que si hice y para mi se queda. Me gustaría dar un consejo a quien sea que vaya a leer este blog y es el siguiente; si a alguien se le ocurre hacer un erasmus en el 2020 o 2021, le recomienzo que se plantee la posibilidad de hospedarse en una residencia. Ya que puede que haya otro rebrote, y es mejor estar confinado con más gente que con uno mismo. Esto te podría llevar a la locura …

Al igual, como ya podéis suponer, ha sido una experiencia única e irrepetible. Y en cuanto a Oporto, es una ciudad increíble, con lugares fascinantes, mezcla de naturaleza y urbe, con una pizca rural… En resumen, es indescriptible.

El último «Na zdraví»

Sabes que todo se empieza a terminar cuando llega la hora de hacer las últimas entregas, cuando comienzas a buscar el vuelo con más insistencia y cuando tienes que renovar la tarjeta de transporte por tercera vez.

Esta experiencia además de enseñarme el método de estudios que imparten en Praga para el diseño gráfico, me ha brindado la oportunidad de conocer una nueva versión de mí misma que desconocía. He aprendido muchas cosas de esta ciudad y de las personas con las que he vivido en ella. Me he enamorado una y otra vez paseando por sus calles, plazas y parques. He conocido historias y leyendas que no conocía de un lugar con tantos sucesos a lo largo del tiempo. En definitiva he aprendido a vivir y a convivir en esta ciudad tan bonita.

Siempre he escuchado la típico que dicen de “hacer Erasmus es algo inolvidable” pero hasta que no tienes la oportunidad de vivirlo realmente, jamás podrás entender esa frase en su totalidad. 

Esta experiencia me ha hecho ganar otra visión sobre las cosas que antes no tenía demasiado en práctica, así como no juzgar a las personas por los prejuicios, por su apariencia o por su país de origen. He aprendido a ser más abierta y flexible en diferentes aspectos y a saber disfrutar de los pequeños detalles aunque los tiempos que corren no sean favorables.

Aunque al principio no fue un camino de rosas y estar en una residencia no entrase dentro de mis planes, estoy muy orgullosa y contenta de cómo ha ido surgiendo y desarrollándose todo. 

De República Checa me llevo esta hermosa ciudad, sus calles, sus parques, su río, sus característicos edificios, a la gente que conocí en ella, pero sobre todo me traeré conmigo esta nueva mentalidad y a todos los demás Erasmus que conocí de diferentes puntos del mundo y de España.

En resumen, animo a todo aquel al que le interese vivir esta experiencia, a vivirla y a disfrutar cada momento y cada rincón de la ciudad a la que visite. Considero que abrirse y conocer a tanta gente  nueva de diferentes países combinando tantas nacionalidades, culturas, idiomas y conocimientos es algo maravilloso y muy enriquecedor para uno mismo, probablemente esta sea la mejor ventaja del Erasmus. Aprender cosas nuevas o visitar lugares que desconocías está bien, pero conocer a toda clase de personas con el mismo propósito que tú y sentirte como en casa a tantos kilómetros de la tuya, está aún mejor.

Nunca me arrepentiré de haber invertido mi segundo cuatrimestre en una ciudad tan bella como esta y rodeada de unas personas tan bellas como las que me acompañaron en esta experiencia.

Muchas gracias por haberme brindado esta oportunidad, en un par de años me gustaría repetir la experiencia haciendo mis prácticas en un nuevo lugar y con una nueva y positiva mentalidad después de vivir esta.

Solo puedo añadir “Bendito y maldito Erasmus”, que además de hacerte vivir una experiencia tan buena, te la arrebata y desearías que fuese eterna. Muchas gracias a todo aquel que me ha acompañado en esta etapa tan bonita de mi vida.

Un saludo, María Salud.

Un Erasmus diferente

Los primeras semanas fueron resumidas en ir a clase, conocer gente nueva, hacer turismo por la ciudad y todo ello rodeado de muchas risas y buenas vibras. Rápidamente toda la gente de la residencia se abrió conmigo y me hicieron sentir una más de ellos. Conocer a personas con este tipo de mentalidad tan abierta y sin prejuicios considero que son todo un ejemplo a seguir. En mi caso me presenté de repente sola en un país con distinto idioma y moneda, como al igual que la mayoría y considero que apoyarnos entre todos y conocernos partiendo de la misma situación, ayuda a tener una experiencia más llevadera y cómoda.

Cerramos el primer mes con éxito haciendo un viaje a Budapest, pero fue esa misma semana al llegar, que salimos de nuestra burbuja para entrar de lleno en la situación que estaba atravesando todo el mundo, la conocida pandemia.

Sinceramente en República Checa actuaron muy bien desde el primer momento, todo el mundo tomó consciencia de la situación rápidamente y siguieron las indicaciones del gobierno al pie de la letra. Dentro de lo malo este fue uno de los países más controlados con el Covid-19, por lo que a pesar de existir afectados y muertes, la gente ha podido salir a la calle en todo momento. Al principio solo se podía salir para hacer la compra, ir al médico, a trabajar, ir a ver a familiares o a la farmacia. Tras un tiempo permitían salir a pasear a los parques para poder tomar el aire o salir a hacer deporte. De repente el abarrotado metro quedó vacío, al igual que los tranvías o buses, realmente se vivió un periodo de temor e incertidumbre entre toda la población, aunque tuvieron una buena forma de llevarlo respetando las medidas de seguridad impuestas. Las fechas de apertura de los establecimientos poco a poco han hecho que a día de hoy, unos meses más tarde apenas parezca que pasó nada. 

La mascarilla se convirtió en un complemento más, sin ella era no era posible montarse en el transporte público. Algunas personas creen que este país fue uno de los menos afectados por todo el cuidado que han tenido llevando las mascarillas a todas partes y colocando desinfectantes por todas las esquinas de la ciudad. 

Respecto a las medidas que se tomaron, no iba por fases ni tenías que cumplir ninguna clase de requisitos, el gobierno estableció una serie de fechas para ir abriendo poco a poco los establecimientos, poder reunirse cada vez más personas en un mismo espacio o para desprenderse de la mascarilla al aire libre, aunque para el transporte sigue siendo obligatoria.

También me gustaría contaros como pasé mi cuarentena en la residencia. Tuve la oportunidad de tomar un vuelo al principio, cuando las cosas aún no estaban tan desfavorecidas, pero por pena a irme de la ciudad con solo un mes de estancia, preferí quedarme un tiempo más y dependiendo de como avanzase la situación me quedaría o no más tiempo. Efectivamente, las cosas empeoraron y para mi desgracia, cerraron fronteras y con ello mi vuelo a España. A muchos estudiantes les cancelaron o aplazaron las prácticas y otros como en mi caso pudimos continuar dando clases online desde la residencia. 

Pasar parte de una pandemia en una residencia a tantos de kilómetros de tu casa tiene su parte negativa pero también la positiva. Por un lado, considero que del modo en el que se empezó a desarrollar mi cuarentena en Praga fue más afortunado que si lo hubiese pasado en España. Por el otro lado, justamente cuando empezaba a disfrutar de mi Erasmus, el mundo entero sufrió un parón, todos nosotros dejamos de lado la vida que llevábamos, los viajes planeados, y en cierto modo pensamos que nuestra experiencia había terminado, pero no era así.

Personalmente aunque no sea plato de buen gusto que tu año de Erasmus se vea afectado por una pandemia mundial, intenté enfocarlo de modo que a pesar de salir de la residencia solo para ir a comprar comida, debíamos intentar hacer que ese bache fuese más ameno entre todos.

Y así fue, intentamos seguir disfrutando nuestro Erasmus dentro de la residencia, cosa que se complicaba un poco ya que debemos recordar que no podíamos agruparnos más de 5 personas en una misma habitación y eso no siempre era tarea fácil ya que siempre nos reuníamos un gran grupo de personas entre internacionales y españoles.

Finalmente puedo decir que entre todos hemos conseguido que la cuarentena vivida en Praga haya sido bastante llevadera a la vez que feliz. Es increíble cómo un grupo de personas pueden llegar a hacer que una desgracia mundial sea pausada por unos instantes y cambiada por buenos momentos, canciones y alegría.

Un saludo, María Salud.

Primera semana en la ciudad y curiosidades

La primera semana que pasé en la ciudad fue en el Airbnb que alquilé junto con Pepe, podríamos resumirla en una auténtica montaña rusa de emociones. Comencé las clases un lunes y mientras aprendía como funcionaba allí todo el tema de las clases mezclando ateliers con lecciones teóricas, no paraba de buscar alojamiento por internet en todo tipo de páginas y seguíamos sin encontrar nada que nos gustase a los tres. 

Hasta que un día el jefe de Bea le proporcionó alojamiento en una plaza que quedó libre en el piso de un conocido y en ese momento fue cuando nos dimos cuenta de que se terminaban los días para salir de aquel acogedor Airbnb y necesitábamos una urgente solución a corto plazo para conseguir un techo definitivo. Comenzamos a buscar también alojamientos individuales en residencia o piso. El jueves Pepe fue admitido en Strahov, una residencia de estudiantes, por lo que solo faltaba yo. No os engañaré si os digo que ese jueves por la noche (mientras quedaban todos los Erasmus que llegaron en las primeras semanas) fue el peor día de mi Erasmus, ya que no quería volverme a España por el hecho de no encontrar alojamiento y me agobié muchísimo, pero sabía que debía seguir intentándolo.

Ese mismo día le pregunté a Charlie, un chico de España al que conocí el segundo día de clase, por la nueva residencia a la iba a entrar y enseguida me envió el correo de la señora con quien realizó la reserva. A la mañana siguiente mientras iba de camino a Strahov para volver a solicitar mi entrada en la residencia tras haber sido rechazada el día anterior, me contestó la señora de la otra residencia a la que iba a ir Charlie. En cuestión de minutos intercambiando algunos correos con ella me facilitó la reserva para entrar en Vetrnik, una de las residencias de la Charles University a la que podía ingresar la mañana siguiente, justamente cuando finalizaba el contrato del Airbnb. Fue ahí cuando desapareció todo el agobio y el estrés que llevaba conmigo desde hace meses. Directamente montada en el bus 191 que me llevaba a Strahov, pasé de largo esa parada para bajarme en Kolej Vetrnik y visitar el lugar en el que pasaría los siguientes meses de mi estancia en la ciudad.

Kolej Na Větrníku blok III. - Univerzita Karlova v Praze (Praha ...

Una vez en la residencia mientras hablaba por teléfono con mi madre contándole todo lo ocurrido escuché a dos chicas, Mar y Elena que pasaron por mi lado hablando español y no pude evitar preguntarles por la residencia, enseguida me colaron por la puerta del bloque tres, me enseñaron las instalaciones y a pesar de saber que ese lugar se parecía bastante poco a un hotel de lujo, sabía que tras toda la lluvia que había atravesado hasta llegar ahí, era el verdadero inicio de mi nueva etapa Erasmus. 

Referente a la escuela de arte ADI Institut, consiste en un espacio en el que puedes encontrar diferentes asignaturas prácticas o teóricas como photography, multimedia, painting, art history, psychology of art o museums and galleries entre otras. Las clases se sitúan a lo largo de un edificio similar al del resto de la calle, con su características fachadas ornamentadas y de colores pasteles. Encontrarás muchos carteles, pinturas o esculturas llenas de color o con curiosas formas por los pasillos y descansillos del edificio. Aunque no tenga cafetería, puedes comprar café de una máquina que hay en la primera planta.

Las clases se imparten en inglés, empleando un lenguaje técnico y los profesores generalmente son muy serviciales a la hora de resolver dudas. Comparando con las clases de España, en esta escuela de arte siguen otro tipo de organización o metodología diferente, ya que puedes aprender las disciplinas del diseño gráfico con otro tipo de asignaturas y referencias, además en tres años puedes terminar los estudios y  conseguir tu título. Por lo general a los estudiantes Erasmus les dan la opción de escoger asignaturas del primer y del segundo año, pero recomiendan que el alumno escoja las del primer año ya que estudiar es un nuevo centro con unas asignaturas distintas y en un idioma diferente podría ser un cambio demasiado brusco y poco viable para el estudiante. 

Por último y no menos importante, me gustaría hablar del tema “tarjetas”, poco comentado y muy útil para usar en un país extranjero y sobre todo en pleno Erasmus. Hasta que no me sumergí en esta experiencia y conocí a otros estudiantes que ya conocían como iba la vida aquí, no escuché hablar de la tarjeta ISIC, consiste en una tarjeta de estudiantes que además de confirmar que eres estudiante, te provee descuentos en muchísimas cosas, ya sean sitios de comida, museos, transporte y a veces incluso en lugares de ocio. Esta tarjeta se puede conseguir fácilmente por internet y tiene un precio anual bastante asequible.

Respecto a las conexiones de la ciudad, tras haber visitado durante este último tiempo otros lugares como Amsterdam, Budapest o Berlín, puedo decir con certeza que Praga es la ciudad que mejor conexiones tiene para poder acceder a cualquier lugar ya sea en metro, tranvía, bus o tren; pero para ello necesitarás la tarjeta de transporte que puedes conseguir en alguna de las oficinas de la ciudad, teniendo la tarjeta ISIC, obtendrás un descuento de estudiante, por lo que el precio será más asequible. Si no obtienes la tarjeta de transporte, deberás comprar tickets en las máquinas que aparecen instaladas en los diferentes transportes, y después tendrás que validar el ticket en las diferentes máquinas para marcar la hora y la fecha a tener en cuenta para la caducidad del boleto, esto es muy importante ya que si el revisor os lo pide y no está marcado, os pueden multar. Hablando de los revisores, no usan ningún uniforme específico ni se les reconoce fácilmente, van vestidos como ciudadanos normales y corrientes pero llevan consigo un anillo con el sello de revisor y su documentación, por lo que conviene no arriesgarse cuando no tienes ticket o se caduca la tarjeta de transporte.

Para terminar el tema tarjetas, me gustaría recomendaros una tarjeta de crédito que utilizo y por ahora estoy muy contenta ya que con ella puedo comprar en tiendas, sacar coronas en dinero físico desde cualquier cajero e incluso pagar con el móvil sin que me cobren comisión, mi tarjeta es una visa de Revolut y opino que para realizar un Erasmus en el que utilizas un banco diferente al de tu ciudad, conviene que no te cobren dinero extra con el cambio ni por el servicio.

Estas son algunas de las recomendaciones que os puedo aportar ya que considero que es muy importante saber cómo manejarse en este campo específico a la hora de vivir en una nueva ciudad y en un nuevo país.

Un saludo, María Salud.

Parte 4. Covid-19 y como afrontarlo

Febrero fue genial, cada vez me involucraban más en el proceso creativo de la empresa, conocía gente nueva casi todos los días, sitios nuevos, me hice una lista de sitios donde tenía que ir, todo pintaba genial.

A finales de febrero los temas de conversación y noticias empezaron a ser uno solo, el Coronavirus. Recuerdo en la oficina consultar el mapa de casos en España, recuerdo a mis compañeros preguntándome por mi familia y como iba allí los casos. Recuerdo consultar el numero de casos con un compañero y cuando todavía no llegaba ni a mil, nos quedamos los dos impactados. No sabíamos lo que quedaba por venir.

Unas semanas después de esto nos mandaron a todos a casa, por aquel entonces en Hungría creo que no se llegaba a los 50 casos. Yo estaba en mitad del proceso creativo para una campaña de aires acondicionados de una conocida marca.

Pues cerraron todos los bares y pubs con muchísimos casos menos que en España. También es verdad que España e Italia servimos un poco de antecedente para el resto de Europa y que la población de Hungría es aproximadamente la de Andalucía. Tuve la oportunidad de volver a España, pero creo que lo mejor era ir con mi Erasmus hasta el final y así fue.

A parte del alarmismo inicial la situación en Budapest fue bastante llevadera, nadie te prohibía ir a la calle. La cantidad de trabajo en la empresa se redujo drásticamente también, pero por suerte pude completar las horas establecidas.

Hoy ya estoy en Córdoba, incluso ya he pasado los 14 días de cuarentena desde que llegué. Si me llegan a decir que mi Erasmus iba a ser así, me hubiera fastidiado saberlo pero me hubiera ido de todas maneras, a parte haber comprado mascarillas y gel hidroalcohólico.